El objetivo del impuesto a las bolsas plástica, es recaudar recursos y desestimular su uso en los puntos de pago, con lo cual se esperan reducir los impactos ambientales asociados con los residuos generados por las bolsas, dato curioso que en la ley 1819 que establece el cobro de este impuesto no se definió el destino de esos recursos, que deberán ser canalizados y administrados por la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales..

Lo que debes saber sobre el pago de Impuesto a las bolsas Plásticas

De acuerdo con la Ley 1819 de 2016, los establecimientos comerciales que entreguen bolsas, cuya finalidad sea cargar o llevar productos vendidos a sus clientes, deberán cobrar un impuesto de $20 por cada bolsa, El impuesto se causará al momento de la entrega de la bolsa Esta tarifa se incrementará $10 cada año, de manera que para el 2020 llegará a $50 por bolsa.

Este impuesto se cobrará a aquellas personas que opten por recibir bolsas plásticas cuya finalidad sea cargar o llevar los productos adquiridos en establecimientos comerciales, incluyendo domicilios,

El impuesto no constituye un sobre valor en el producto, ni es una carga para el comerciante, el impuesto se hace sobre el consumo a la bolsa plástica, más no de la fabricación de la misma y lo asume el usuario o consumidor de la bolsa.

La medida es clara: el impuesto se cobrará a aquellas personas que opten por recibir bolsas plásticas cuya finalidad sea cargar o llevar los productos adquiridos en establecimientos comerciales. Esto significa que aquellas bolsas que son utilizadas para guardar productos pre-empacados (como la carne y el pescado),
Ni las tiendas de barrio ni los restaurantes deben cobrar por las bolsas plásticas. Domicilios de grandes, establecimientos con sucursal, almacenes de cadena, como Éxito y Carulla, sí deberán hacerlo.

“Lo primero que hay que aclarar es que el tributo se le cobra a los consumidores, los comerciantes serán los encargados de recaudarlo. Lo segundo es que se aplica únicamente sobre las bolsas para cargar los productos que se venden en el lugar, por eso no están incluidas las bolsas de basura ni las que entregan en otros establecimientos no comerciales como las Eps. Por último, la medida va dirigida especialmente a las grandes superficies, que es donde más se distribuyen estos artículos. En ese sentido, no va a generar una dificultad adicional, pues ya están acostumbrados a facturar con cifras que no siempre corresponden a las denominaciones de las monedas y los billetes que circulan en la sociedad”.